porque son importantes las lombrices de tierra para la agricultura

En el momento en que las propiedades del ambiente lo dejan, y las lombrices de tierra hacen acto de presencia, la fertilidad química, física y biológica del suelo, resultan ser (si bien no en todos los casos) notoriamente mejoradas en orden a la producción agraria.

No obstante, ni son condición precisa, ni bastante, como frecuenta leerse en Internet. Por consiguiente, es imprudente señalar a los campesinos que son panacea y garante de buenas cosechas. Hay una cantidad enorme de especies, de las que en la mayor parte de las situaciones lo no conocemos prácticamente todo. No obstante, resultan ser, como las termitas y algunos géneros de hormigas, unos ingenieros del suelo excelentes, favoreciendo la porosidad, aptitud de infiltración, descomposición de la materia orgánica, aceleración del reciclaje de nutrientes merced al poder de haploidización-bioturbación (movimientos verticales de los materiales del suelo), etcétera.

Verme de tierra y sus provecho

El verme tiene la boca en el primer segmento del cuerpo, por donde ingiere la tierra y más tarde la expulsa. Esta tierra que expulsa es muy abundante en nutrientes que proceden de la descomposición de la materia orgánica como hojas y raíces.

El verme de tierra es escencial para la salud de nuestro suelo en tanto que transporta nutrientes y minerales a la área a través de los desechos y túneles que excava oxigenan la tierra. Un verme puede comer cada día el semejante a una tercer parte del peso.

Mejoran la tierra

Es exactamente esta actividad excavadora entre las funcionalidades clave que estos pequeños animales ejercitan en los ecosistemas, puesto que hacen más fácil el aireación del suelo y incrementan su porosidad. Es una acción mecánica que aumenta la tasa de infiltración de agua y mezcla las partículas minerales de la tierra con la materia orgánica, favoreciendo los procesos de fertilización de los suelos y la eficacia vegetal.

«En general existe la creencia de que los vermes se nutren ingiriendo tierra, pero si fuésemos capaces de ver en una noche húmeda el suelo de un jardín o una huerta, veríamos de qué forma los vermes se nutren de pequeños restos vegetales caídas como hojas y tallos blandos que sepultan y también ingieren. Es esa otra de las funcionalidades mucho más esenciales que estos animales tienen en los ecosistemas, la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes en los que asimismo ayudan los microorganismos del suelo», destaca Galante Patiño.

Referencias

Cerdà, A., & Lavee, H. (1995). Escorrentía y erosión en los suelos del desierto de Judea. Geographicalia, (32), 17-36.

Marquete, PA, & Jaksic Andrade, F. (1998). Los ecosistemas del desierto de Atacama y área andina adyacente al norte de Chile. Gaceta Chilena de Historia Natural, Nº. 71, pág. 593-617. Chile.

Deja un comentario