impacto de la agricultura intensiva en el suelo y canteras

Contenido

Introducción a la COP27 / La agenda de la COP27 / Dónde y cuándo se efectuó / Quién es quién en la COP27 / Los enormes ausentes / Los que si se dieron a conocer / La visión de la presidencia de la COP27 / Mitigación y adaptación /Adelantos mínimos en la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero / Prórroga por el tema «Pérdidas y daños» / Conclusiones / Críticas y críticas / Lecturas recomendadas.

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1 La situacion del Mar Menor El mes pasado de octubre, la orilla del Mar menor se despertó llena de peces asfixiándose por la carencia de oxígeno. Aquel ámbito aterró a los especialistas y las imágenes se extendieron por las comunidades con apariencia de demanda. Como asegura Joaquim Garrabou, especialista en ciencias marinas, lo que ocurrió en el Mar Menor es un caso radical de lo que podría acontecer en el Mediterráneo. Los científicos explicaron que el origen del desastre se ubicaba en los cultivos que cubren a la masa de agua, específicamente la agricultura intensiva que ha contaminado el lote y las aguas con nitratos que proceden de los abonos. Los nitratos filtrados por la agricultura llenaron el agua de nutrientes a lo largo del final del verano. De esta manera, comenzó a medrar el fitoplancton y aumentó el nivel de clorofila en el agua ocasionando las aguas se volviesen turbias y pasara poca luz del sol. Con la llegada de lluvias torrenciales, la clorofila aumentó de manera desaforada y dio rincón a un desarrollo de eutrofización, causado la desaparición de las plantas del fondo. Además de esto, el agua se estratificó al entremezclarse con agua dulce, con lo que en la cubierta superior se queda el agua con menos salinidad y en la inferior la mucho más salina –con menos oxígeno-. De ahí que los peces comenzaron a escapar hacia la área, pero el viento logró que el agua de las capas inferiores –en este momento contaminadas– volviesen a subir, lo que provocó que los peces asilados empezaran a fallecer. Si bien la gota que llena el vaso en los catastrofes de la laguna es el incremento de temperaturas, el origen de estos hechos está en la agricultura, que derrama enormes proporciones de vertidos cargados de nutrientes que provocan el desarrollo de eutrofización. Es un círculo incesante en el que la naturaleza y la acción humana se apalean y no se asisten mutuamente a progresar la situación.

La situacion del Mar Menor El mes pasado de octubre, la orilla del Mar menor se despertó llena de peces asfixiándose por la carencia de oxígeno. Aquel ámbito aterró a los especialistas y las imágenes se extendieron por las comunidades con apariencia de demanda. Como asegura Joaquim Garrabou, especialista en ciencias marinas, lo que ocurrió en el Mar Menor es un caso radical de lo que podría acontecer en el Mediterráneo. Los científicos explicaron que el origen del desastre se ubicaba en los cultivos que cubren a la masa de agua, específicamente la agricultura intensiva que ha contaminado el lote y las aguas con nitratos que proceden de los abonos. Los nitratos filtrados por la agricultura llenaron el agua de nutrientes a lo largo del final del verano. De esta manera, comenzó a medrar el fitoplancton y aumentó el nivel de clorofila en el agua ocasionando las aguas se volviesen turbias y pasara poca luz del sol. Con la llegada de lluvias torrenciales, la clorofila aumentó de manera desaforada y dio rincón a un desarrollo de eutrofización, causado la desaparición de las plantas del fondo. Además de esto, el agua se estratificó al entremezclarse con agua dulce, con lo que en la cubierta superior se queda el agua con menos salinidad y en la inferior la mucho más salina –con menos oxígeno-. De ahí que los peces comenzaron a escapar hacia la área, pero el viento logró que el agua de las capas inferiores –en este momento contaminadas– volviesen a subir, lo que provocó que los peces asilados empezaran a fallecer. Si bien la gota que llena el vaso en los catastrofes de la laguna es el incremento de temperaturas, el origen de estos hechos está en la agricultura, que derrama enormes proporciones de vertidos cargados de nutrientes que provocan el desarrollo de eutrofización. Es un círculo incesante en el que la naturaleza y la acción humana se apalean y no se asisten mutuamente a progresar la situación.

Dentro del país, las montañas tampoco se entregan del encontronazo de la urgencia climática. El macizo montañoso mucho más prominente de la Península asimismo ve llegar el calor elevado. Sierra Nevada pierde pausadamente su carácter alpino, se está reduciendo la proporción de nieve y su duración en las altas cimas, puesto que la fecha de primeras nevadas se ha retrasado al tiempo que la fecha de fusión de la nieve ha adelantado.

Todo lo mencionado podría perjudicar no solo a la supervivencia de las especies sino más bien asimismo a las ocupaciones socioeconómicas que se hacen en el parque natural a lo largo de los meses de invierno, como el esquí.

Enmiendas orgánicas para la restauración de suelos

Las enmiendas que emplean en suelos de canteras y suelos agrícolas dejados están fabricadas con compost, que paralelamente está hecho desde la reutilización de estos restos vegetales. Asimismo han probado con compost que viene de heces de animal y, en unos últimos trabajos, asimismo están usando vermicompuesto, hecho con humus de verme.

La iniciativa es evaluar diversos tipos, para conseguir la enmienda que dé mejores desenlaces en la restauración de estos suelos degradados. Esto es, con el compuesto que contribuya a una mejor y mucho más eficaz renaturalización de la parcela escogida para los ensayos.

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