evolucion desde agricultura hasta vida en ciudad siglo xii

Todo el cambio surgido en este siglo XII en lo que se refiere al incremento del comercio en toda Europa, tanto interior como exterior, se apoya en el impresionante desarrollo demográfico que sucedió en la temporada. Europa prácticamente dobló a la población entre los siglos XI y XIV, lo que causó que cada vez hubiese mucho más gente con pretensiones básicas, de alimento, de ropa y de vivienda. Basándose en estos tres cimientos, el comercio comenzó a extenderse tras haberse experto en siglos precedentes. En este momento aparecía asimismo una exclusiva figura, la del comerciante, solicitado de proveer toda clase de recursos y artículos diversos en la región, negociando con ellos mediante trueques o intercambios.

Poco a poco más gente con pretensiones básicas, y cada vez sendas mucho más seguras para los que iban de un ubicación a otro. Los caminos santurrones, como el de Santiago, generaron del mismo modo una eclosión de negocios a su alrededor, tanto es conque fueron singularmente protegidos, formándose como caminos reales, a fin de que esta principiante economía pudiese llegar mucho más lejos. El comercio local asimismo medró, pero de manera diferente, puesto que se llevaba del pueblo a la localidad. Las ciudades comenzaban a medrar bastante ahora transformarse en los epicentros de esos intercambios comerciales que comenzaban a ser indispensables para comprender la vida popular de la temporada.

La agricultura y las considerables crisis económicas del siglo XX

Con la llegada del siglo XX, la agricultura experimentó una enorme paradoja: mientras que los gobiernos y los estados prestaban su asistencia al avance de la agricultura como jamás lo hicieron, los campesinos, de manera masiva, abandonaban los campos y escapaban a la localidad huyendo de las estrecheces y dificultades de la vida rural. En países como USA y Canadá, los granjeros de estos países vieron que, al paso que medraba la demanda de cosechas a lo largo de la Primera Guerra Mundial, los costos de sus artículos se abarataban. Para combatir contra esto comenzaron una tarea intensiva de las tierras en los años veinte y la siembra de grano en las Enormes Proyectos. Esta resolución secó y agotó el suelo. En 1930 llegó la enorme sequía y unos veranos muy calurosos entre 1932 y 1934 que ocasionó enormes tormentas de polvo y arena que impedían el cultivo, provocó que la multitud no pudiese respirar y tuvo como secuelas que centenares de miles de personas escapan de sus zonas huyendo del apetito y de la pobreza. Otras enormes sequías se generaron asimismo en la Unión Soviética y China, que trajo como resultado apetito y con la que se contabilizaron millones de fallecidos.

Evolución de la agricultura en el Imperio de roma

A lo largo de los primeros años de historia del imperio, los campesinos tenían la tierra en usufructo. Estas tierras, llamadas heredium, contaban con una extensión aproximada de 5400 m2 y se completaban con otras infraestructuras como la vivienda, las cuadras o las tierras de pasto. La riqueza de los primeros campesinos romanos se medía en rebaños. Se trataba, por consiguiente, de pequeños modelos de explotación familiar con un poco nivel de tecnificación, aplicados primordialmente al cultivo de cereales y leguminosas y cuyo excedente acostumbraba a venderse en las ciudades.

Con el pasar de los años la expansión del Imperio de roma provocó modificaciones en este sistema. Los campesinos se vieron sometidos a servicios militares poco a poco más largos y campañas bélicas mucho más usuales. La consecuencia fue la aparición de un nuevo modelo agrícola en el que el trabajo físico era efectuado por esclavos y extranjeros. De a poco, la aristocracia comenzó a atesorar tierras y los primeros latifundios agrícolas triunfaron peso conforme Roma expandía su área de predominación. Nace de este modo un sistema de corte feudalista que hace una progresiva ruralización por la que las villas del imperio se muestran como construcciones independientes ajeno de las ciudades. Este modelo va a ser dominante y subsistirá aun a la caída de Roma.

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