en la prehistoria era los intrumentos para la agricultura

Comer con las manos, o sea lo que hicimos la mayoría de nuestra historia como humanidad desde el instante en que habitamos el mundo. No hay utensilio mejor y mucho más práctico. En nuestra evolución como clase, hemos encontrado por el sendero, inconvenientes y desafíos que han propiciado que brotara la tecnología. Según la RAE, Tecnología es: «el grupo de teorías y técnicas que dejan el aprovechamiento práctico del conocimiento científico». En la prehistoria, tecnología, era la utilización del cerebro y las manos de los hombres, dada la necesidad que existe de hacer utensilios y herramientas que les dejaran subsistir y amoldarse al ambiente. Los primeros utensilios de cocina son el resultado de estos avances en tecnología orientados a la supervivencia. Es simple imaginar que la madera, siendo un material tan abundante y alcanzable, fuera usado en la fabricación de exactamente los mismos.

Pero la utilización de la madera en la prehistoria está poco documentado primordialmente pues la madera es muy vulnerable a la descomposición, con lo que es realmente difícil localizar utensilios de este material en los yacimientos arqueológicos. Pero afortunadamente, la ciencia avanza y los arqueólogos van encontrando pistas que nos aproximan al conocimiento.

Herramientas viejas de agricultura: el arado

Entre las primeras herramientas agrícolas inventadas por el hombre fue el arado. Los primeros arados brotaron en África en la región que en este momento conocemos como Egipto hace unos 5000 años según unos historiadores y en torno a 3500 según otros. Los primeros azados eran esencialmente una optimización de las herramientas que se usaron a lo largo de una cantidad enorme de años para abrir la tierra y poner en las semillas, estos palos gruesos primero y azadas, picos y zapas una vez que rompían la cubierta superior del lote para lograr plantar los alimentos.

Punto positivo de las herramientas agrícolas habituales o viejas

Pese a lo comentado previamente, herramientas agrícolas manuales que se usan en la agricultura viejas como la pala, escardilla, machete o rastrillo no solo luchan por sostenerse en el inventario de la agricultura actualizada. Múltiples están resurgiendo merced a su aptitud para asistir en las trabajos agrícolas sin generar restos o efectos ambientales que sí generan las máquinas, como las emisiones de gases de sus motores impulsados ​​con comburentes fósiles.

Se trataría de herramientas de cultivo como la hoz, la pala, las hachas, el rastrillo, etcétera. Ahora explicamos cuáles serían las herramientas habituales mucho más conocidas.

Géneros de herramientas agrícolas viejas

Ahora, garantizamos un catálogo con herramientas agrícolas viejas imprescindibles para realizar las primordiales trabajos agrícolas, muchas de las que todavía se usan, más que nada en las áreas despobladas dónde no llegan los avances en tecnología o no tienen la posibilidad de ser comprados por sus altos costos, tal como a la agricultura ecológica.

  • Hoz o segadera. Sirve para recortar yerba verde o cereales maduros. Está formada por una hoja de metal con forma de media luna unida a un mango para sostenerla.

    agricultura

    En contraste a la hoz, se puede usar con solo una mano. Los bordes de el papel tienen la posibilidad de ser llanos o aserrados (la mucho más popularizada) para cosechar el grano.

  • Pala. Se usa para cavar y desplazar superficialmente la tierra. Está formada por una hoja ancha fijada a un mango de longitud media. Puede enseñar puntas redondeadas o mucho más triangulares. Su empleo está extensamente extendido en agricultura, construcción y jardinería.
  • Horca u horquilla. Pala con ganchos que tiene un mango riguroso. Frecuenta tener 2 o 4 ganchos. Se usa para desplazar y alzar paja, hojas y otros materiales.
  • Hacha. Se usa para recortar madera, ramas, etcétera. Todavía es entre los instrumentos mucho más útiles a la agricultura. Precaución con una lámina afilada, recurrentemente de metal, unida a un mango para lograr mantenerla.
  • Zuela o zoleta. Azada pequeña que tiene un mango bastante corto con un martillo o hacha en uno de sus extremos. Se emplea para arrastrar toda clase de material, realizar aberturas y fisuras, recortar y pegar madera, etcétera.

Hubo que aguardar hasta finales del siglo XVII a fin de que se generara un cambio importante para el avance agrícola, que inició la ‘segunda revolución ‘: la modificación en el cultivo de secano por las técnicas de barbecho, técnicas usadas ahora en la agricultura sumeria.

En esta temporada y en las llanuras de los Países Bajos, primero, y, a continuación, en Inglaterra, Escocia y Francia, se comenzó a achicar o remover en el secano el papel de barbecho, que quedaba de la rotación trienal, cultivando leguminosas forrajeras (trébol y alfalfa) y forrajes de invierno (nabos, nabizas, coles y remolacha forrajeras), tal como plantas industriales (lino y colza) y el cultivo de patatas y remolacha azucarera, l llamada mixed farming.

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