el impacto de la agricultura intensiva y las industrias polucionantes

El desarrollo del campo ganadero fué increíble en las últimas décadas del campo ganadero, y se convirtió en entre los motores mucho más fuertes de la economía de españa. No obstante, esta evolución comporta un incremento de la polución y un fuerte encontronazo ambiental por la parte de las explotaciones ganaderas.

Dada esta situación, el MAPAMA, en colaboración con distintas asociaciones agrícolas y ganaderas, ha anunciado una “Guía de las mejores técnicas libres para achicar el encontronazo ambiental de la ganadería”, donde se contemplan los primordiales contaminantes derivados de la producción ganadera y las medidas recomendadas para reducir su encontronazo ambiental.

Ejemplos de agricultura intensiva

  1. Monocultivos masivos. Como los cultivos de trigo, maíz y cebada en las llanuras estadounidenses, o la soja en las argentinas, hablamos de monocultivos de mucha rentabilidad premeditados tanto al consumo de adentro como a la exportación y que pese a estar enormemente mecanizados, generan daños ambientales y depauperan la clase al elegir siempre y en todo momento semillas de bioingeniería y usar agrotóxicos (abonos, pesticidas, etcétera.).
  2. Agricultura de invernadero. Lleva por nombre invernadero a sitios cerrados y de condiciones climáticas controladas, en general con transparencia para aceptar la entrada de la luz del sol pero evitar la dispersión del calor. Son extensamente usados para el cultivo intensivo de determinadas especies vegetales, utilizando el tiempo simulado para impulsar su eficacia.
  3. Agricultura hidropónica. Se usan resoluciones minerales para cultivar las plantas, en vez de suelo propiamente. A veces se emplea una materia inerte como soporte de las plantas, en otras ocasiones de forma directa el agua, donde se vierten las substancias primordiales para el desarrollo vegetal.
  4. Agricultura de regadío. Empleando sistemas automatizados de riego, se sostienen escenarios de humedad propicios para el cultivo de ciertas escasas variaciones vegetales, admitiendo de este modo proveer todo el tiempo estos alimentos sin precisar coordinar las temporadas de lluvia y sequía.
  5. Cultivos florales comerciales. La industria de las flores asimismo tiene su variación intensiva, mediante amplios rosales, plantaciones de girasol u otras flores muy codiciadas, tanto para arreglos estéticos para trabajos de perfumería.

    plantas

    Esto incluye cultivos aromatizados, como el de la lavanda, que requieren la preparación incesante de los suelos para acelerar la floración y de las plagas para eludir que la arruinen.

  1. La finca. Reuniendo ocupaciones pecuarias (ganadería vacuna, porcina, aviar) con la agricultura, este modelo de avance explota el abono natural de los animales y los restos vegetales de la cosecha como alimento, para apuntar a una suerte de ecosistema artificial donde distintos procesos se retroalimenten.
  2. Agricultura del secano. Dado su poco margen de precipitaciones o de hidrografía favorable, esta clase de cultivos acostumbra elegir los frutos de invierno, que encajan con la temporada de mayor humedad (trigo, cebada, centeno), puesto que solo se usa esta fuente de agua natural.
  3. Sembradios de arroz en Asia. Los mayores productores de este grano en el planeta son los países asiáticos, más que nada China y también India, y lo realizan en humedales largos que necesitan mucha mano de obra y parcialmente poca intervención mecanizada. No obstante, la producción de arroz china alcanzó en 2010 las prácticamente 200 millones de toneladas.
  4. La agricultura de subsistencia. Un caso de muestra quizás algo radical, en tanto que el sembradío, conuco o huerto familiar provee solamente a fin de que sobreviva una familia y cambie o venda el excedente con sus vecinos. Es quizá el punto agrícola mucho más distanciado de las pretensiones del mercado mundial de la nutrición y, por consiguiente, no necesita solamente intervención tecnológica ni insumos.
  5. Los sembradios ecológicos. Hablamos de variaciones de la agricultura extensiva cuyo propósito es prescindir de todo género de contaminantes y maquinarias, apostando por artículos lo mucho más naturales viable, que en vez de volumen brinden al mercado calidad alimenticia.

La polución del agua en la Agricultura y Ganadería

La agricultura suma el 70% del consumo de agua en el mundo entero y es responsable del vertido de químicos, materia orgánica, desechos, sedimentos y sales.

En los últimos veinte años, ha surgido una exclusiva clase de contaminantes con apariencia de medicamentos como los antibióticos y las hormonas que se usan en la ganadería y que asimismo acostumbran a llegar a las fuentes hídricas y los ecosistemas, con peligro para la salud.

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