ejemplos de aplicacion del codigo genetico en la agricultura

La expansión de la agricultura derivó primero en un aumento del área cultivada y, después, en la necesidad de acrecentar la eficacia por planta. De esta forma, la transgénesis y los organismos genéticamente editados dejaron la obtención de cultivos tolerantes a herbicidas (TH) y resistentes a insectos (Bt), adelantos que asistieron a achicar los costos de producción –por el menor consumo de comburente y proporción de trabajos y apps– y reducir el encontronazo ambiental por el menor empleo de insecticidas, entre otros muchos.

En este momento, un nuevo cambio de pensamiento ofrece a la edición de genes como la herramienta que dejará desarrollar cultivos mucho más eficaces en el consumo de agua y en la absorción de nutrientes, con ciclos mucho más cortos y resistentes a los acontecimientos climáticos extremos.

Argentina como centro de referencia

Las plantas genéticamente cambiadas brindaron origen a las especies mucho más cultivadas a escala mundial. A 20 años de la Resolución 167/96, que marcó la patada inicial de la biotecnología agrícola en Argentina, la soja RR –condescendiente a glifosato– es la mucho más sembrada por los productores en el país.

En Argentina, la Dirección de Biotecnología del Ministerio de Agroindustria de la Nación es la responsable de regular la utilización de los OGM de interés agropecuario, la implementación de las reglas actuales y la evaluación de las ocupaciones similares avance hasta su eventual comercialización.

TRATAMIENTO de patologías

Si nos detenemos meditar, es increíble la proporción de usos de la genética o la genómica en el régimen de patologías.

Aquí presentamos ciertos:

Explosión de la biodiversidad cultivada

El cambio mucho más inmediato que cabría aguardar en un horizonte de diez años es una explosión de variedad, tanto de variedades como de condimentas (Figura 3). Primeramente, se amplía la variedad varietal, fruto de la facilitación de la optimización en variedades locales. Mucho más en un medio plazo, asimismo cabría aguardar un incremento del número de especies cultivadas. En agricultura usamos solo una sección mínima del catálogo de especies vegetales que hay en la naturaleza, puesto que pocas son las que se dejan domesticar a través de métodos habituales. No obstante, el día de hoy conocemos varios de los componentes genéticos que han tolerado la domesticación de nuestras plantas de cosecha, y ayudados por las novedosas técnicas de optimización, es viable arrancar la domesticación de novedosas especies silvestres. De esta forma, en un caso de muestra reciente, un conjunto de estudiosos alemanes y brasileiros lograron progresar una suerte de tomate silvestre sin valor agronómico a través de la edición génica de seis de sus genes: multiplicaron por diez el número de frutos por planta, tresdoblaron el tamaño y quintuplicaron el contenido en licopeno (Khan, Zaidi, Amin y Mansoor, 2019; Zsögön et al., 2018). En cierta manera estos estudiosos recapitularon en unos cuantos generaciones parte importante del desarrollo centenario de domesticación del tomate cultivado.

«Los humanos llevamos cambiando el genoma de nuestros cultivos desde el Neolítico»

Deja un comentario