dios egipcio de la resurreción la vegetacion y la agricultura

En 1888, el British Museum, encargó al egiptólogo y filólogo inglés Ernest Wallis Budge la adquisición de un papiro, de tres mil años de antigüedad, que había recambio en la Tumba de Ani (escriba real), en Tebas, Egipto, y lo trasladó a Londres. Al desplegar los prácticamente 24 metros, los especialistas se hallaron en frente de un ejemplar del Libro de los Fallecidos y lo bautizaron el Papiro de Ani. Este tratado era una obra primordial en el viejo Egipto, puesto que contenía un compendio de pautas, conjuros, frases, fórmulas mágicas y recitaciones que los egipcios, una vez fallecidos, debían proseguir hasta presentarse al juicio de Osiris, el dios egipcio de la resurrección, vegetación y agricultura. Cubierto de 42 jueces, se dirimía la pureza de su alma, lo que le garantizaría o no, el paso a la vida eterna. Alén de su valor económico, puesto que un rollo de papiro podía sospechar media paga de forma anual de un campesino, El Llibre dels Morts era vital para asegurar la resurrección futura del difunto.

Mitos tradicionales: alén de la Madre Tierra

Comúnmente, Osiris es el dios egipcio asociado con los finados, pero según las opiniones de aquella civilización , la desaparición es homónimo de resurrección. Por consiguiente, frente todo Osiris es el rey de la resurrección, y con ella, de una alegoría de la regeneración continua del Nilo, primordial para la vegetación y para la agricultura. Osiris fue un héroe cultural, rey mítico, principal creador de la nación egipcia, un papel de “profesor esencial, en tanto que enseñó a los hombres la civilización, las leyes, la agricultura y de qué forma venerar a los dioses.

¿Quién fue Osiris?

Fue entre los muchos dioses que los egipcios adoraron. Osiris era el dios de los muertos, resurrección y agricultura, al unísono simbolizaba la fertilidad y la regeneración del río Nilo. Se ganó la aprobación del pueblo por ser quien les enseñó a trabajar la tierra, venerar a otros dioses ahora respetar las leyes.

Otra de sus funcionalidades fue comandar el tribunal del juicio de los muertos. Según la mitología egipcia, era el responsable de elegir el destino de los muertos, o sea, si conseguirían vida eterna o serían devorados. Esto lo determinaba según la conducta que la persona había tenido en vida.

Primordiales opiniones de los egipcios

Para los egipcios, los faraones eran una manifestación de la fuerza divina.

La religión egipcia no era un grupo monolítico y homogéneo de prácticas rituales. Por contra, englobaba una gran pluralidad de opiniones y prácticas, que tenían en común el vínculo entre el planeta de lo sagrado y el planeta de los humanos.

Deja un comentario