determinar la influencia de la luna en la agricultura

Bien, lo analizaremos con tranquilidad. No tiene que ver con ser crédulos ni incrédulos. Un hecho bastante común en nuestras etnias es que los campesinos, finkers y varios expertos del agro proponen efectuar algunas ocupaciones según con la etapa donde está la Luna. Las fases de la Luna son esencialmente creciente, menguante, Luna novedosa y Luna llena, las que son tenidas presente por las teorías comprendidas en los que se conoce como Agricultura Biodinámica, que se aguanta en que todo en La Tierra se funciona por los ritmos y ocupaciones de los astros en el Cosmos.

Singularmente en el ámbito rural, las fases de la Luna se utilizan para escoger las datas de siembra y recolección. Por servirnos de un ejemplo, varios labradores afirman que al cultivar o trasplantar con Luna creciente los cultivos se desarrollan antes y de manera más óptima. Dicen asimismo que tras los tres primeros días de la Luna Novedosa, hacia el cuarto creciente, la Luna influye en la mayoría de los casos en el avance vegetativo de los árboles frutales, retrasándoles la fructificación. La Luna Llena deja por su parte su expresión máxima vegetativa. Por otro lado, tres días tras la Luna Llena, hacia el cuarto menguante, la producción de frutos se impulsa y retrasa el avance vegetativo de los árboles.

La causa luminosa:

Según algunos autores, la luz del sol reflejada en la luna activa procesos en los vegetales en función de si la proporción de luz incrementa o reduce. Este efecto regula procesos como la germinación, desarrollo y producción de los cultivos.

En “La luna, el sol nocturno en los trópicos y su predominación en la agricultura” Jairo Restrepo Rivera (http://www.slideshare.net/agriculturaorganica2013/la-luna-jairo-restrepo-rivera ) , que firma como Ingeniero Agrónomo, nos desgrana una secuencia de causas y efectos para prácticamente cualquier desarrollo del huerto (y de la vida). Con un estilo claramente poético en el próximo extracto nos enseña el influjo sobre la germinación: “La luz lunar ejercita de forma directa una fuerte predominación sobre la germinación de las semillas, en el momento en que tenuemente sus rayos lumínicos penetran con relativa hondura, al equipararla con la fuerza de los rayos solares que no consiguen penetrarla en su privacidad.”

Cámara creciente

La Luna empieza a hacerse aparente a lo largo de esta segunda etapa. El incremento de luz reflejada influye en mayor medida sobre las plantas y la savia empieza a subir desde las raíces. Al tiempo se generan un mayor movimiento de agua en el suelo que estimula la absorción por la parte de los cultivos. A lo largo del tiempo que dura esta etapa, las plantas experimentan un avance muy equilibrado entre raíces y parte de arriba.

La siembra de flores y hortalizas de hoja, el cultivo en terrenos areniscos, la poda de árboles enfermos o la realización de injertos son ciertas tareas favoreces a lo largo de la Cámara creciente.

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