cuanto pagan por trabajar en la agricultura de almeria

El mayor inconveniente con el que se encara el agricultor almeriense ya hace bastantes años es la pérdida progresiva de rentabilidad de su explotación. La área encargada de la producción de tomate no deja de bajar en Almería en los últimos tiempos y se está desplazando a Marruecos. El razonamiento que repiten los labradores es que no sale a cuenta cultivar aquí tomate con lo que cuesta y con lo que después abonan.

Desde Tecnova, somos muy siendo conscientes de este inconveniente y en su día hacemos un análisis de cuáles eran las causas y cuáles eran las probables resoluciones. Los costos son los que son y el campesino no posee ninguna predominación sobre ellos. Bajar los costos de la explotación que tiene el agricultor ahora llegó al máximo, sin que esto afecte a la calidad del trabajo que se efectúa.

Hacer más simple las contrataciones

Es un concepto que comparte asimismo, Pedro Económico, presidente de Asaja. «Hablamos de hacer más simple la contratación y adoptar medidas como las que están tomando otros países como Francia o Portugal pues hay una enorme demanda de mano de obra y al tiempo un prominente nivel de desempleo, con parados de extendida duración, más que nada en Andalucía o Extremadura, para los que debería facilitarse una salida».

Otra de las opciones que sugieren las organizaciones agrarias es la regularización para tareas de urgencia en el campo de inmigrantes sin papeles. En verdad, el Gobierno de Portugal tomó ahora la resolución de regularizar, frente a la crisis del COVID-19, todos y cada uno de los inmigrantes que hubiesen pedido permiso de vivienda, para asegurar los derechos de todos y cada uno de los ciudadanos que están en el país .

El cultivo del temor

“Yo soy una mujer y madre que comenzó a trabajar en los guardes con 18 años y charla de lo que sabe. No nos valoramos, aceptamos con resignación lo que nos echen. Me miran mal por el hecho de que me meto en política. Las mujeres son las que están todo el día en los guardes y les van varices. Y o sea habitual. A mi hija pequeña le está criando su hermana”, enseña Y también. Tiene 45 años y vive en El Ejido, en el Ponent almeriense, donde trabaja en el empaquetado. Pese a estar afiliada a UGT y haber participado en la última negociación del Convenio que se firmó en el tercer mes del año de 2016, tal como en la convocatoria de huelga por último frustrada, elige no decir su nombre por el hecho de que no desea estar «muy señalada». M.T., gerente sindical, esta de la CNT, tampoco desea difundir su nombre: “Lo que afirme puede perjudicar a terceras personas”.

Afirmemos que todas y cada una se los conoce como Milagros, en tanto que sostienen una parte del relato épico que circunda el éxito agroindustrial de la zona, popular como ‘el milagro almeriense’. Una suerte de Inditex andaluz que, según Cajamar, volvió a batir su récord en exportación hortofrutícola en el 2015, tanto en toneladas, con 2,17 millones como en valor: 2.000 millones de euros. Si bien en los invernaderos las mujeres son minoría, en los guardes de empaquetado de hortalizas conforman el 90% de las plantillas. A pesar del cómputo positivo, las hasta 30.000 mujeres que trabajan envasando las hortalizas que van a viajar al norte de Europa cobran 6,44 euros bárbaros por hora –esto afirma el nuevo convenio– con jornadas de entre 12 y 16 horas escogiendo y envasando frutas, verduras o flores, sin desplazarse del mismo metro cuadrado. Si las condiciones sobre el papel no son inmejorables, según representantes sindicales, el incumplimiento del convenio es sistemático desde hace unos años. Hubo un repunte de optimización a inicios de siglo tras algunas luchas, pero se volvió a quebrar con la explicación de la crisis. “Los contratos tienden a ser legales, pero el salario es bajísimo. Y en campaña, si bien no vas a encontrar demandas, yo he tenido presentes directos, tienen la posibilidad de estar haciendo un trabajo un día 20 horas, al día después 12, el próximo 17, y de este modo una semana. Con igual salario que el de las 8 horas de jornal. Pero es realmente difícil que charlen. Quien mencionó públicamente de Gabriel Amat –alcalde de Roquetas de Mar, presidente de la Diputación de Almería y líder del Partido Habitual en la provincia relacionado con casos de corrupción–, sufrió sus secuelas. Han entrado a hurtar en su casa y se llevaron pruebas”, afirma Fran Peñate, de la CGT. Y José Antonio Montoya, técnico del Municipio de El Ejido, ten en cuenta que Rosalia Martín, concejala de Izquierda Unida, «alguien» le destrozó la oficina en la sede de la asociación Mujeres Progresistas.

Entonova, Zenagro, Facultad de Almería, Asaja Almería y Tecnova movilizan un emprendimiento que quiere mejorar los elementos naturales utilizando los subproductos generados de la industria agroalimentaria para generar elementos con potencial agronómico

El emprendimiento Agro aparece como contestación a distintas problemáticas emergentes en los últimos tiempos similares con el campo agroalimentario. Hoy en día, el ámbito de la agricultura debe confrontar al reto de proveer alimentos a una población mundial en desarrollo continuo, mientras que se quiere achicar el encontronazo causado en el medioambiente y impulsar la salud de los usuarios finales. La subida de coste de los fertilizantes y la polución derivada de su empleo irracional y también incorrecto hacen que buscar elecciones económicas y respetuosas con el medioambiente sea un fin indispensable, introduciendo la protección del suelo, que se transforma en una prioridad para asegurar su fertilidad.

La producción agrícola usa eminentemente fertilizantes químicos para otorgar a las plantas los nutrientes precisos, pero debido al incremento de su coste ahora la polución que ciertos favorecen al ámbito en el momento en que son empleados de manera irracional, se hace precisa la búsqueda elecciones más asequibles y respetuosas con el medioambiente. La inclusión en las prácticas agrícolas de artículos proveniente de la naturaleza y conseguidos a través de procesos sostenibles piensa entre las primordiales líneas de trabajo para batallar primordialmente la biodegradación del suelo. Esto no piensa una substitución de los fertilizantes empleados hoy día sino más bien una reducción de su encontronazo en el medioambiente en un largo plazo, al achicar la utilización de químicos, y una progresiva incorporación de elementos con base biológica a una exclusiva generación de biofertilizantes, para progresar las prácticas comúnes y seguir hacia una agricultura mucho más sostenible.

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