criterios para otorgar la etiqueta de agricultura ecológica en españa

En la situacion de las certificaciones para Bodegas, en España hay una que resalta sobre el resto: Wineries for Climate Protection (WfCP) es la primera y única certificación concreta para el ámbito del vino a nivel de Bodega en temas de sostenibilidad medioambiental. Su propósito es situarse como referente en todo el mundo, intentando encontrar resoluciones y mejores prácticas para bodegas. Creado por la Federación De españa del Vino (FEV), el esquema de certificación WfCP define los criterios que debería cumplir una bodega sostenible en el apartado medioambiental.

La certificación WfCP está orientada a la optimización continua ahora la sostenibilidad de las bodegas, actuando en 4 pilares escenciales: reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), administración del agua, reducción de restos y eficacia energética y energías renovables.

Religión y hoja verde

El letrado de la UE, Nils Wahl, se pronunció en el mes de septiembre en pos de dar la etiqueta verde, exactamente por no evitar a los musulmanes el ingreso a estos artículos con las garantías que dan en concepto de calidad y seguridad alimentaria. Pero ese sello no es solo un enfrentamiento entre la ecología y la religión. El logotipo de el papel verde no certifica un producto, sino más bien un desarrollo terminado. Solo los alimentos que proceden de animales criados –o vegetales producidos– bajo determinadas reglas tienen la posibilidad de llevarlo. Exactamente la misma está contraindicado ofrecer antibióticos y fármacos de manera precautoria a los animales, o encerrarlos en huertas, no están tolerados pesticidas sintéticos en los cultivos.

“Frente todo hay que poner reglas visibles”, afirma Marco Antonio Oltra, del departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ámbito en la Facultad de Alicante. «En la agricultura biológica hay una falta de definición por la parte de quien enuncia el producto y lo que es la percepción de la multitud». No obstante, tanto el consumo como la producción medran a tasas de doble dígito en Europa y en el planeta. El mercado biológico movió mucho más de 80.000 millones de euros en el 2016, según el Centro de Investigación de Agricultura Orgánica (FiBL).

🌱 El etiquetado ecológico europeo

La Etiqueta Ecológica Europea (EEE), construída por la Unión Europea en 1992, sería un caso de muestra de un etiquetado ISO de tipo I. Garantiza a los usuarios que el producto cumple con una secuencia de criterios ecológicos rigurosos comprobados por terceros y reconocidos por todos y cada uno de los países de la UE, que engloban todo el ciclo vital del producto: desde el cultivo o extracción de la materia prima, hasta el empaquetado, la distribución y su posterior supresión o reciclaje.

Otro ejemplo es el sello de agricultura ecológica europea (compuesto por una hoja dibujada con estrellas sobre un fondo verde) que dan los comités de agricultura ecológica de cada país y garantiza por lo menos un 95 % de elementos ecológicos. Además de esto, cada país -introduciendo a España- e inclusive cada zona, Estado o autonomía entrega su sello.

Sello ecológico de Agricultura Ecológica en Europa (Full Euro)

Está regulado por la Comisión Europea, el logo afirma que los artículos respetan las reglas de la UE sobre los artículos ecológicos. Las reglas tienen dentro requisitos concretos de sanidad, confort animal y respeto al medioambiente. Establece ciertos criterios que tienen que cumplir los alimentos de origen vegetal y animal (así sean transformados o sin editar) para hallar una elevada calidad de estos artículos. Un producto con el sello europeo de agricultura ecológica va a poder usar la denominación de producto ecológico (eco) y biológico (bio).

Origen de la agricultura ecológica

Tras la primera y la segunda guerra mundial, la industria química de guerra halló en la agricultura una manera de app del excedente de modelos y subproductos químicos derivados de la fabricación de explosivos y otro material bélico, con apariencia de fertilizantes, herbicidas y plaguicidas. Esto mejoró la eficacia de la agricultura y facilitó la restauración económica y popular en la posguerra. En el contexto de esta revolución, llamada Revolución Verde, asimismo se impulsaron novedosas tecnologías que dejaron mecanizar muchas de las ocupaciones agrícolas y achicar la necesidad de mano de obra.

Estos cambios en la agricultura favorecieron el abastecimiento de la población del primer planeta, concluyendo con las hambrunas y provocando excedente para exportación, pero al tiempo supusieron ediciones radicales del paisaje, falta de confort animal, incidencia en la biodiversidad, cambios en socioeconómicos muy veloces, etcétera.

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