como afecta la ganaderia y la agricultura al medio ambiente

El desarrollo del ámbito ganadero fué increíble en las últimas décadas del ámbito ganadero, y se convirtió en entre los motores mucho más fuertes de la economía de españa. No obstante, esta evolución comporta un incremento de la polución y un fuerte encontronazo ambiental por la parte de las explotaciones ganaderas.

Dada esta situación, el MAPAMA, en colaboración con distintas asociaciones agrícolas y ganaderas, ha anunciado una “Guía de las mejores técnicas libres para achicar el encontronazo ambiental de la ganadería”, donde se contemplan los primordiales contaminantes derivados de la producción ganadera y las medidas recomendadas para reducir su encontronazo ambiental.

La polución del agua en la Agricultura y Ganadería

La agricultura suma el 70% del consumo de agua en el mundo entero y es responsable del vertido de químicos, materia orgánica, desechos, sedimentos y sales.

En los últimos veinte años, ha surgido una exclusiva clase de contaminantes con apariencia de medicamentos como los antibióticos y las hormonas que se usan en la ganadería y que asimismo acostumbran a llegar a las fuentes hídricas y los ecosistemas, con peligro para la salud.

Vacío legal y técnico

La intensificación de la ganadería tuvo un fuerte desarrollo en la última década. Hasta 1999, solo el 17,5% del trabajo vacuna procedía de sistemas intensificados. En 2004 la participación había incrementado a 21%, y en 2005 a 25%. En los años siguientes, la inclinación se aumentó y se repitió en la lechería, con la reducción del número de tambinos, incrementos en la escalera y una mayor producción por vaca.

Este aumento de los sistemas de engorde a corral o feedlot produjo un incremento de los flujos de energía y nutrientes y el peligro de polución. Los animales excretan al ámbito entre 60 y 80% del nitrógeno y el fósforo que ingieren, por medio de la orina y las heces, que se concentran en áreas reducidas y constituyen la primordial fuente de nutrientes, metales pesados, antibióticos, microorganismos patógenos y otras drogas veterinarias. Esta actividad asimismo ayuda a la polución atmosférica por los gases de efecto invernadero, por medio de la emisión de metano y óxido nitroso, socia a la dieta de los animales y al manejo del estiércol en sistemas intensivos.

El consumo de carne por persona se duplicó desde 1960

Olaf Bandt, presidente de BUND, demandó un “redireccionamiento de la política agraria”, pero aceptó que no se logrará «sin un cambio en la nutrición». Añadió: «En un número cada vez menor de huertas viven poco a poco más animales, lo que empeora la polución de las aguas subterráneas».

La gravedad de la situación queda contada con las cantidades referidas al incremento del consumo de carne. En 1960 vivían en la Tierra 3.000 miles de individuos y, según Atlas, el consumo de carne rondaba los 70 millones de toneladas, con una media de 23 kilos cada un año por persona.

Deja un comentario