causas de la ganaderia y de la agricultura enel neolitico

Los desenlaces de la investigación detallan que las zonas mucho más fértiles de todo el mundo no hicieron siempre sociedades mucho más complicadas, y que el aspecto vital fue el género de comida escogida como cultivo primordial: cereales y granos versus raíces y tubérculos.

Mientras que raíces y tubérculos son susceptibles a la putrefacción y no se preservan bien por largos periodos de tiempo, las patentizas del estudio señalan que «la durabilidad del grano de los cultivos de cereales y la sencillez de almacenaje hacía muy correctos para el transporte y empleo de una élite distante».

Los modelos socioeconómicos.

A. Testart charla de sociedades con o sin almacenaje. A su juicio, aquellas que no tienen la capacidad de producir excedentes, jamás van a poder pasar a ser productoras. En el momento en que charlamos de sociedades con almacenaje hablamos de sociedades que podrían ofrecer el paso al Neolítico. Charla de excedente y almacenaje como punto primordial de partida para pasar a ser sociedades productoras. Afirma que hay una actitud diferente hacia la naturaleza y hay mucho más seguridad en el trabajo que la naturaleza puede prestar o no. En este momento se comienza a confiar mucho más en el trabajo y en lo que se es o no con la capacidad de guardar sin importar lo más mínimo las condiciones climáticas, o sea, es nuestro trabajo el que garantizará el almacenaje y la distribución.

Ofrece una  transformación de las maneras de vida en las que comenzarían las diferencias sociales debido al almacenaje y la sedentarización que pertenecerán a unos individuos muy cocnretos que, por imposición sobre otros, astucia o sencillez para conseguir -los, han logrado reunir mayor proporción de elementos. Al fin y al cabo, hallaríamos diferencias sociales que empiezan a aparecer en los conjuntos humanos y que asegurarían esta administración y administración de los elementos en un mismo espacio.

Hubo que aguardar hasta finales del siglo XVII a fin de que se generara un cambio importante para el avance agrícola, que inició la ‘segunda revolución’: la modificación en el cultivo de secano por las técnicas de barbecho, técnicas usadas ahora en la agricultura sumeria.

agricultor

En esta temporada y en las llanuras de los Países Bajos, primero, y, a continuación, en Inglaterra, Escocia y Francia, se comenzó a achicar o remover en el secano el papel de barbecho, que quedaba de la rotación trienal, cultivando leguminosas forrajeras (trébol y alfalfa) y forrajes de invierno (nabos, nabizas, coles y remolacha forrajeras), tal como plantas industriales (lino y colza) y el cultivo de patatas y remolacha azucarera, l llamada mixed farming.

Tercera hipótesis: un cambio climático

La tercera hipótesis que podría argumentar el origen de esta novedosa forma de vida es la climática. Esto es, que las noticias llegaron en contestación a un cambio climático que limitó los elementos de las sociedades cazadoras, pescadoras y cosechadoras.

El tiempo y la vegetación vivieron esenciales transformaciones a lo largo de la ventana temporal donde se generaron los cambios que brindaron rincón al Neolítico. Tras el Último Máximo Glacial, hace unos 23.000-19.000 años, el tiempo comenzó a templarse. Se causó un incremento general de las temperaturas y la humedad que acabó en los comienzos del Holoceno, hace unos 11.500 años, en el momento en que se fijaron las primordiales peculiaridades del tiempo que nos divertimos hoy día.

¿Cuál fue la causa de este colapso? ¿Su encontronazo ambiental? ¿Enfrentamientos sociales? ¿Incapacidad para dar de comer a una población tan abundante?

Futuros trabajos en la región alta del yacimiento, donde se encuentra las fases finales de ocupación, dejarán emprender estas cuestiones.

El emprendimiento está comandado por estudiosos del CSIC, la Facultad Pontificia de Salamanca y la Facultad de Cantabria. La excavación, extracción y restauración de los suelos fueron financiadas por los Ministerios de Ciencia, Innovación y Universidades, el Ministerio de Cultura y Deporte y las Fundaciones Gerda Henkel y Palarq.

Deja un comentario