al aparecer la agricultura los seres humanos se hicieron sedentarios

Rafael Corteletti Círculos en el piso, como el que se encuentra en el lugar arqueológico de Campo Belo do Sul, marcan las áreas de celebración funeraria llamadas danceirosRafael Corteletti

Nuevos estudios arqueológicos pusieron a prueba la visión clásico sobre los pueblos indígenas del leño lingüístico ye, que habitaron una región comprendida entre el sur de São Paulo y el norte de Río Grande do Sul a lo largo de la primera mitad del pasado milenio. Excavaciones recientes, efectuadas en sitios de la meseta de Santa Catarina, señalan que estos conjuntos, de los que bajan los indios de las presentes etnias Kaingang y Laklãnõ/ Xokleng, no eran puros cazadores-colectores que llevaban una vida nómada, sin rincón de vivienda fija ni jerarquías sociales establecidas. Asimismo practicaban la agricultura y podían vivir a lo largo de largos periodos de tiempo en viviendas subterráneas, probablemente para protegerse del frío de la zona. Una línea de estudios recomienda asimismo que los proto-ie, así como los investigadores llaman hoy en día a estos pueblos precolombinos, tenían un enorme conocimiento del ámbito natural, sabían en alguna medida realizar el manejo de los bosques de araucarias y eran capaces de dar forma el paisaje local. Las araucarias les aportaban, por poner un ejemplo, una sección esencial del menú: los piñones.

Papillas y cerveza

Los dos estudiosos destacan que el hombre ahora sabía realizar papillas. Este desarrollo es muy afín al de la cerveza. Primero molían el grano germinado o no. Entonces mezclaban el resultado con agua en una bolsa de piel o un envase de madera. Más tarde, introducían piedras calientes sacadas del fuego para llevar el líquido a ebullición.

Para llevar a cabo cerveza, los dos antropólogos agregan un paso. Proponen que dejaban el líquido a la intemperie durante la noche a fin de que le infectaran diastasas salvajes. Ellos vacilan de que estos humanos enfatizaran al pan en vez de la cerveza. La razón es la sepa de enormes quemados por el fuego entre los restos orgánicos que nos llegaron. No obstante, tampoco aportan pruebas terminantes de que la cerveza empujase a la domesticación del trigo y la cebada.

¿Cuál fue la causa de este colapso? ¿Su encontronazo ambiental? ¿Enfrentamientos sociales? ¿Incapacidad para dar de comer a una población tan abundante?

Futuros trabajos en la región alta del yacimiento, donde se encuentra las fases finales de ocupación, dejarán emprender estas cuestiones.

El emprendimiento está comandado por estudiosos del CSIC, la Facultad Pontificia de Salamanca y la Facultad de Cantabria. La excavación, extracción y restauración de los suelos fueron financiadas por los Ministerios de Ciencia, Innovación y Universidades, el Ministerio de Cultura y Deporte y las Fundaciones Gerda Henkel y Palarq.

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